sábado, 9 de enero de 2010

RECUERDOS FUNDAMENTALES

Los dedos toman una virtual apariencia de seres vivientes
y se lanzan a escribir.
Quizás no recuerden lo de la noche anterior, pero sí saben
que han sido protagonistas.

Probablemente es la locura suelta, que tiene el monopolio
de la existencia,
o se lo podemos adjudicar a litros de liquidos.
Eso sería muy cobarde.

Jesus al lado mio es un clavo,
yo soporto mucho más que él.
Pero decime: ¿cuál es mi nombre?
¿cuál es mi fe? ¿cuál es el blanco donde hay que apuntar?

No podés responder ninguno de mis vuelos,
tus alas no funcionan cuando llueve.
Mi vuelo es infinito, como el amor que sentís vos por tu auto.


Hay momentos que mis piernas y mis brazos se desprenden de mí,
sólo para mostrártelos un rato.
No creas que te estoy vendiendo el alma.

El mefistófeles de Fausto es un angel que no ha caido,
lo que ha caido es tu falta de conciencia.
viví un rato más, total...

Siempre que he tenido dinero he tenido amigos,
por eso amo tanto a las librerías,
porque al menos venden a sabiendas.

jueves, 9 de julio de 2009

Pienso ¿luego?

Pienso, luego existo:

Eso es situar el carro adelante del caballo, dijo un amigo.

La existencia precede a la esencia, dijo otro.

¿Ustedes, qué opinan?


Más allá de esas sentencias, ¿cómo hacemos para armonizar?

Digo, no sé, la persona que tiene hambre calculo que dirá: Me alimento, luego vemos.

¿Entonces?


Entonces, la filosofía se alimenta, tiene proteínas.

Entonces sólo queda esperar por “traidores de clase”.


Entonces dejen de molestar almas, repartan proteínas.

O repartan fusiles.

Pero repartan algo.


Ecuaciones de bibliotecas: no más por favor.

Los libros no poseen hierro ni vitamina C.


Esperen a ver la idea que tengo, dijo Pedro.

Esperen a ver si alguna idea me hace tener algo, dijo José.

¡Esperen! Yo tengo todo, dijo Ramón.


¿Alguien tiene algo?


Si es así, que convide.


Yo digo: pienso, luego lagrimeo.

jueves, 4 de diciembre de 2008

¡Hay, qué Comedia!

“¡Qué manera de vivir en abstracciones! Es una enfermedad extremadamente contagiosa. Yo recomendaría mantener una prudente distancia con aquellos individuos que notoriamente se pueda inferir que han caído bajo los males de de semejante suplicio.
No hay que descuidar la bendita facultad de ser un hombre terrenal, un político, un comandante de la acción. 
Que las ideas se hagan a un lado; salvo obviamente, las pragmáticas, las que derramen utilidad. No dejemos que desnuden al mercado, sino todo lo contrario, tejámosle cada día un nuevo ropaje, abriguémoslo cuando sea necesario, así como también refresquémoslo cuando sufra los calores del desprecio.”
Así se refería un hombre prudente hacia sus interlocutores, que soñaban con ser más prudentes que él, todavía más ordenados, más eficientes, y sobre todo, más útiles.

En otro sector del auditorio, escupía sus lamentos del alma un pobre inútil:
“Busquemos el sentido de nuestras respiraciones, encontremos un motivo para vivir y otros tantos para morir, pero no seamos simplemente un resultado de extensísimas coincidencias sin corazón. No dejemos que llenen nuestros vasos aguas de las que no queremos beber jamás, rompamos los cristales que nos encierran y nos obligan a ver la realidad de acuerdo a su más o menos densidad.
¡Emancipación del Ser! Aunque ello signifique desánimo o esperanza.”

Y desde una posición privilegiada, en donde se podía observar a ambos, el Gran Creador se revolcaba en risas por haber hecho lo mejor de su tarea: Haber creado a estos dos increíbles actores para una eterna y comiquísima lucha, la lucha por el monopolio de la verdad. 

domingo, 17 de agosto de 2008

Existir

Demonios, existo.¿Y ahora? ¿Quién me ayuda a soportar esta insoportable levedad del ser?. Nadie. Soy sólo yo y mi conciencia, yo y mi alma, yo y mi espíritu, yo y todas las imaginables compañías que inventé para sedar a la soledad originaria e infinita con la que cargo.

Al releer esa afirmación nefasta, mi pensamiento se nubló. Se quedó debatiendo entre oscuras premisas formuladas con total impunidad metafísica. ¿Y ahora? Y ahora sigo escribiendo. A fin de cuentas, aún no está prohibido por el código que regula mi proceder. Perdón, pero tengo que seguir escribiendo.

¿Qué hora es?. Maldición, el tiempo quiere penetrar en mi alma. ¡Vete dictador! ¡Autoritario!. El muy orgulloso se queda, aunque lo rebaje y lo denoste, él se queda. Me parece que no le hacen efecto mis absurdas palabras. Claro, él no es una persona. Él es una idea, él es aire, fuego, respiración y vomito. Él no conoce la moral. Es el que te da pelea ilusionándote, sabiendo que el golpe final es suyo, solo suyo. Bueno pero mi propósito no era alimentar su ego. Por favor, vete de mi ser

.¿Se fue?. No hablemos mas de él, ignorémoslo.

La luna, que insoportable que es esta mujer. Todas las noches mira por tu ventana. Si pudiera encontrarme cara a cara con ella, sin la comodidad de la distancia, de la lejanía, le diría tantas cosas. Y si tuviera coraje quizá le arrojaría unos cuantos insultos. No le diría la verdad, que la amo y que me encanta que mire todas las noches por mi ventana. Eso sería situarme bajo los pies de un elefante.

Bueno, ya no disfruto al escribir estas últimas lineas. Traducir las nubes de mis pensamientos a lo humano, demasiado humano me resulta extremadamente agotador. Necesito ahorrar energías para afrontar el espectáculo social.

Ya tendré tiempo para agonizar...